Agridulce el sabor al saber que el primer ensayo fue un fracaso rotundo, pero la segunda camada, la cordobesa, crece con la fuerza del veranito que invade el invierno porteño. Es que de las primeras ¿30? ¿40? semillas, sólo salio una especie de pasto con hojitas muuuy raro, unos 6 brotecitos raquiticos. Pero de las 6 que se hecharon a tierra en la segunda vuelta, ya salieron 4 brotes claramente identificables como cannavis-sativa.
Agua, sol, aire y mucho cariño. Bienvenidas!
Hay que ponerles nombre.


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